G-C3RRJCR4X2

Marisol, el brillo de una Reina

Marisol, el brillo de una Reina

Por: Héctor Pesci

“Yo he decidido ser una Reina, luchando día a día por mi vida, luchando para seguir aquí”: Marisol Lechuga

Guadalupe, Zac.- Marisol Lechuga Benítez; dejó de brillar un alma de esas que se ven pocas en muchos años. Desde muy joven, siempre se destacó por ser una mujer dinámica, emprendedora, luchadora por las buenas causas, su belleza era igual por fuera que por dentro “la belleza es pasajera, solo dura un momento, pero el interior es lo más hermoso; pero sobre todo, dar el corazón y el alma en todo lo que uno hace, solo así se triunfa en la vida.”

Una mujer orgullosa de su tierra y su familia, partícipe siempre de las tradiciones y las actividades encaminadas a la ayuda al prójimo, una mujer que brillaba por sí misma. 1984 el año en el que llega a este mundo con una energía desbordante; desde su niñez y juventud destacó por su entusiasmo siempre en ser partícipe de actividades sociales y altruistas, su destacada belleza y empatía con las personas la llevó en el año 2001 a participar como candidata a Reina de las fiestas de diciembre de su amado Guadalupe.

La barrera del nuevo milenio había sido vencida, era la edición 2001 de la Feria Regional, ante un auditorio repleto de familia y amigos, Marisol Lechuga apareció en el escenario llena de energía y seguridad “Guadalupe tiene bellas calles y hermosa arquitectura, si llegara cualquier turista se los mostraría con orgullo, porque para mí, todo Guadalupe es bello”, ese primero de diciembre del año 2001, se anunciaría a Marisol como la nueva Soberna.

Como es costumbre, el Pórtico del Convento fue el escenario que enmarcó una noche de ensueño; Marisol Lechuga fue coronada como Reina de Guadalupe a los 17 años, luciendo un vestido color violeta y muchos sueños por delante. Momentos únicos que marcaron su vida y le trajeron siempre recuerdos inolvidables hasta los últimos momentos de su vida. “Lo importante es seguir aquí y agradecer día a día a Dios el estar vivos, con tu familia; estar bien”

Ahí comenzó una historia; una leyenda de Marisol como Reina, un sinfín de eventos, actividades y experiencias. Marisol participó activamente después de su reinado dentro de la organización y coordinación de Candidatas y Reinas; su experiencia y facilidad de relacionarse con las personas, la llevaron a preparar y transmitir ese ímpetu y amor por las tradiciones a sus sucesoras.

Hay Reinas que su legado dura un año, otras que su esencia perdura por siempre; fue Marisol una Reina que, pese al paso del tiempo logró ser un icono de esta bella tradición en nuestro hermoso Guadalupe, y aún más allá, su carácter alegre y firme la llevaron a participar en propósitos altruistas, programas para televisión, cargos en el servicio público y proyectos personales que la mantuvieron siempre vigente y activa.

En los últimos años, Marisol se enfrentó a graves problemas de salud que la llevaron a ser una portavoz de muchas mujeres que luchan todos los días contra el Cáncer “A todas las mujeres que están viviendo una situación similar a la mía, les digo que no se rindan, que no importa si tenemos pelo, si no tenemos, lo importante es seguir aquí, no importa lo que tengas que sufrir y lo que tengas que vivir, la decisión es tuya; si yo puedo, tu puedes”, estas fueron sus últimas palabras públicas en redes sociales.

Hay estrellas que nunca dejan de brillar, hay personajes que se convierten en leyenda, hay historias que son dignas de contar y hay personas que jamás se olvidan, por siempre la Gran Marisol; Reina, Mujer, Madre, Esposa, Hermana, Amiga.

Siempre te recordaremos; siempre en la historia de nuestro pueblo, siempre un brillo en nuestros corazones, siempre el brillo de una Reina.

Escribir un comentario