Ilse Guerrero, las trenzas chuecas que llegaron a Tokio
Por: Alejandro Valencia Barrera
Guadalupe, Zac.- Siempre es grato cuando recibimos en el aeropuerto a un familiar, a un ser querido, a un amigo, que no hemos visto durante años. Y por el contrario, cuando alguien se va, el corazón se conecta con los lagrimales y el líquido adiós se asoma para demostrarlo.
Ayer hubo magia en el aeropuerto de Zacatecas, ayer se fue una tremenda atleta de casa, ayer viajamos todos a Tokio. Ilse Guerrero, del merito Pueblo Mágico de Guadalupe, partió a las Olimpiadas representando a México en Marcha 20 kilómetros.
Menudita, de baja estatura, y de pie pequeño; más parece una muñeca que una guerrera del asfalto, y desde niña fue así. Vecinos de Zacatecas lo confirman, era muy latosa e inquieta, siempre andaba corriendo y con las trenzas chuecas, hoy esa pequeña va rumbo al otro lado del mundo con la entidad a cuestas.

Cuando en alguna oportunidad alguien intentó colgarse de su fama, ella atajó: jamás he recibido apoyo de Usted, así que le suplico no lo haga. Palabras más palabras menos, paró en seco a la política que se le hizo fácil. Y con justa razón lo hizo, pues antes de su boleto a Tokio, solo un par de políticos así lo hicieron.
Orgullosa Madre de las pequeñas Dana, y Fernanda (9 y 7 años), quienes también tienen esa mirada de halcón, esos pies pequeños, esas trenzas chuecas; no quieren ser atletas famosas, ellas de grandes quieren ser como su Mamá… grandes. Y lo que asegura una mujer zacatecana, lo cumple.
Cuando sale a caminar por las calles de Guadalupe, allá por el Mercado Nuevo, la gente la ubica, le aplaude, le agradece. Claro, ésto, cuando las competencias se lo permiten, “paso meses sin ver a mis hijas, y eso me parte el corazón, pero se vuelve a armar cuando las veo, siempre con ellas el tiempo es de calidad”.

Reconoce en Julio César Chávez, alcalde electo de Guadalupe, y en César González alcalde en funciones del mismo municipio, el verdadero apoyo no sólo a la deportista, sino a la mujer, a la Ama de Casa. Al Padre y a la Madre al mismo tiempo, a la ciudadana.
Camina diario una distancia equivalente de Zacatecas a Fresnillo, de ida y vuelta, es decir unos 120 kilómetros carreteros, cosa fácil. Llevaba una vida casi normal, pues ahora, a golpe de calceta, ya no sólo pertenece a la Familia Guerrero Rodarte.

Hoy es Ilse Adriana Guerrero Pérez, Robles, Nájera, Valdéz, Herrera, Valencia Rodarte; y se le suma el apellido de cada guadalupense que sabe del esfuerzo y pundonor de la dama de casa. Los que el viernes 6 de agosto, habrá de competir por Zacatecas, por México, por ella.
Anda pues Ilse, ve a Tokio y ve a los ojos a las grandes, que así lo mereces, sonríe y anda por esas orientales calles, pero no dejes de pensar en el Mercado Nuevo, en Guadalupe, en Dana y Fernanda. Que a fin de cuentas, sin ellas tus mejores Preseas.
















Un comentario
Soy regiomontano te deseo lo mejor y mucha suerte de echo gracias de antemanos por representarnos dignamente en estos juegos estaré pendiente de tu participacion