Agremiados piden la salida de Marcelino Rodarte por vividor
Zacatecas, Zac.— La paciencia del magisterio zacatecano llegó a su límite. Cada vez más integrantes del sindicato levantan la voz contra Marcelino Rodarte, a quien señalan de operar con opacidad, contradicciones y un liderazgo que califican de “vividor”, incapaz de defender realmente los intereses de los docentes, especialmente de las nuevas generaciones.
El testimonio de uno de sus propios agremiados —uno entre decenas que ya exigen su salida— muestra la dimensión del hartazgo:
“Muchos maestros estamos hartos de este señor, que nos ha venido demostrando su poca capacidad de liderazgo; nos trata de mensos porque no nos comparte la información en tiempo y forma.”
Un liderazgo que oculta información y luego pide paro por falta de información
La cronología expuesta por los propios docentes pinta un panorama preocupante:
Enero 2025. Rodarte viaja a la Ciudad de México a promover él mismo la federalización del magisterio.

Septiembre 2025. La SEDUZAC le notifica oficialmente el proceso que arrancaría en noviembre. ¿Resultado? El “líder” guardó silencio absoluto y no informó a ningún trabajador.
Noviembre 2025. Inicia el proceso y deja a todos sin explicación alguna. Para colmo, antiguos dirigentes sindicales fueron quienes tuvieron que salir a dar información. Rodarte apareció hasta el domingo, con un mensaje ambiguo… y convocando a paro.
Es decir, Marcelino provoca la crisis, oculta información y luego usa su propio desorden como pretexto para paralizar al magisterio.
Un discurso que cambia según el día y según quién lo esté escuchando
Los maestros cuestionan la falta de congruencia:
Lunes: acusa que el paro es “por la falta de información y poca claridad” del proceso… proces que él mismo promovió.
Martes: declara públicamente: “NO a la federalización porque afecta los derechos del trabajador y descapitaliza al ISSSTEZAC.”
Miércoles: en la mesa de diálogo —que terminó reventando él mismo— reconoce ante funcionarios que sí estaba de acuerdo con la federalización, exactamente lo contrario a su discurso del día anterior.
“¿A qué estamos jugando? ¿No hay información o sí hay? ¿Estamos en contra o a favor? Que su discurso sea congruente y no cambie”, reclama el maestro denunciante.
Los nuevos maestros, sin derechos, sin beneficios; pero con el 14% de descuento obligatorio
Entre las críticas más fuertes está el hecho de que Rodarte priorice los intereses de los jubilados —grupo al que él pertenece— y no los de los maestros activos que hoy sostienen el sistema educativo.
Los docentes con menos de cinco años de ingreso recuerdan que:
No tienen derecho a pensión del ISSSTEZAC
No tienen derecho a vivienda
No hay préstamos
No hay medicamentos
No hay muebles
Pero sí están obligados a aportar el 14% del sueldo a un sistema que no les brindará ningún beneficio
“El no quiere que se pierda recurso del ISSSTEZAC porque él ya es jubilado. Nosotros no tenemos ningún beneficio, pero sí debemos pagar pensiones.”
El colmo: Rodarte revienta la mesa de información para que los maestros NO se informen
Lo más grave ocurrió esta semana.

Cuando los maestros acudieron a la mesa de diálogo para conocer, con claridad, las implicaciones de la federalización, Rodarte llegó con su séquito de grilleros, reventó la reunión e impidió que los docentes recibieran información de SEDUZAC.
“Queríamos información, no íbamos a firmar nada. Queríamos claridad. Marcelino nos negó recibirla, tanto de él como de la autoridad.”
Con estas acciones, pareciera que el dirigente prefiere que sus agremiados permanezcan en la incertidumbre… pero movilizados bajo su discurso cambiante y oportunista.
Crece el clamor: “Marcelino ya no debe seguir”
Entre maestros activos, jubilados moderados y trabajadores administrativos, la exigencia empieza a tomar fuerza: la salida de Marcelino Rodarte del sindicato.
Las voces internas lo acusan de:
Traicionar la confianza del gremio
Ocultar información clave
Contradecirse según la conveniencia política
Manipular el descontento para mantenerse vigente
Impedir que los trabajadores se informen por sí mismos
Mientras tanto, la base magisterial exige algo tan sencillo como urgente: claridad, congruencia y un verdadero liderazgo, no uno que viva del conflicto y del caos que él mismo genera.
















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