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Advertencia directa; ni líderes ni políticos podrán meter mano al frijol

Advertencia directa; ni líderes ni políticos podrán meter mano al frijol

Zacatecas, Zac.– El campo zacatecano no solo enfrenta la sequía. Hoy también libra una batalla política donde, otra vez, los mismos de siempre buscan sacar tajada, y ahora ya no hay forma de disimularlo.

Tras la reunión entre el gobernador David Monreal Ávila, la titular de Alimentación para el Bienestar, María Luisa Albores, y el subsecretario de la SADER, Leonel Cota Montaño, el mensaje fue directo, sin rodeos y con destinatarios claros; el dinero es para el productor, no para el vividor del campo.

Y no fue casualidad, cuando Cota Montaño advirtió que no se permitirá el acopio de frijol por parte de líderes o figuras políticas —incluidos “compañeros” de la propia Cuarta Transformación— en realidad estaba marcando territorio.

Una raya que, durante años, nadie se había atrevido a pintar con tanta claridad.

Porque aquí no se trata de ingenuidad, se trata de nombres.

José Narro Céspedes, Alfonso Ramírez Cuéllar y Ulises Mejía Haro, aparecen en el radar político justo cuando arrecian las movilizaciones que, disfrazadas de protesta campesina, amenazan con reventar la visita de la Presidenta Claudia Sheinbaum este fin de semana.

EL NEGOCIO DEL HAMBRE

El problema de fondo no es nuevo. El campo zacatecano lleva décadas atrapado entre dos males, la falta de agua y el exceso de “gestores”.

El famoso coyotaje —ese negocio de comprar barato para vender caro— no solo sigue vivo, está más sofisticado.

Ahora se viste de movimiento social, de lucha campesina; pero en el fondo es lo mismo, intermediarios haciendo negocio con el sudor ajeno.

Y ahí es donde el gobierno federal intenta meter orden.

Con una bolsa de 2 mil 600 millones de pesos y un esquema de precios de garantía que ya suma 90 mil toneladas acopiadas, la apuesta es clara: sacar del juego a quienes históricamente han exprimido al productor.

Pero el dinero no basta si no hay control político.
Porque cuando un líder, un diputado o un “representante” quiere meter mano en el proceso, lo que realmente está haciendo es reinstalar el mismo sistema que dicen combatir.

MANOS FUERA DEL SURCO

Las cifras para 2026 pintan bien en el papel: más de 56 mil tarjetas para dispersión directa, fertilizante para 50 mil productores y mejoras en infraestructura como la cribadora en Sombrerete.

Pero hay una condición no negociable, que el apoyo llegue directo, sin escalas, sin padrinos; sin gestores.

Porque cada “intermediario” es un filtro y cada filtro es dinero que no llega al campesino.
Así de simple.

LA LÍNEA ESTÁ TRAZADA

Hoy el mensaje es incómodo para muchos, pero necesario: el que quiera ayudar al campo, que lo haga sin meter las manos en el dinero.

Y el que quiera seguir lucrando, que se prepare, porque esta vez ya los señalaron con nombre y apellido.

Zacatecas no necesita más líderes que se enriquezcan con el frijol. Necesita que, por fin, el recurso llegue a donde siempre debió estar: en la tierra y en las manos de quien la trabaja.

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