Trabajador de Murakami denuncia acoso laboral y sexual por parte de dos mujeres
Zacatecas, Zac.- Contraviniendo la política de buenas prácticas que a nivel internacional promueve, la compañía manufacturera automotriz Murakami Manufacturing de México S.A. de C.V., (Murakami), directivos de dicha empresa, con sede en el Parque Industrial SUMAR I – Aeropuerto, del municipio de Morelos, Zacatecas, han incurrido durante varios meses, en prácticas de acoso sexual y laboral, contra uno de sus empleados.
La víctima de estas acciones es José N., un miembro de la comunidad LGTBI+, quien solicita respetuosa y encarecidamente el apoyo de la Secretaría de Economía del Gobierno Federal, de la embajada de Japón en México, así como del Gobierno del estado de Zacatecas, para que se tomen acciones administrativas y legales, contra dos mujeres que son sus jefas inmediatas, en esa empresa del sector automotriz. A nivel interno y ante las autoridades laborales competentes locales, se ha expuesto el asunto, sin respuesta alguna en esas instancias.
Las autoras directas del acoso sexual y laboral, son: Ana Karen N., con cargo de Especialista de Recursos Humanos, y Graciela N., con cargo de Gerente de Compras, en dicha planta, quienes, durante varios meses, minimizaron primero y luego intentaron ocultar (a los más altos directivos del corporativo en Japón), los actos de acoso sexual perpetrados contra de José N., quien es licenciado en administración de negocios y responsable hasta hace unos días del área de Soporte a Servicios Generales.
De acuerdo con el escrito de demanda inicial que el afectado presentó ante La Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet), instancia ante la que el afectado solicitó medidas cautelares para evitar sanciones y represalias personales y laborales en Murakami, las acciones de acoso sexual comenzó a sufrirlas desde octubre del año 2022, cuando las dos mujeres citadas “empezaron a hostigarme sexualmente al decirme cosas como que ‘estaba guapo’, ‘Que nalgón estaba’, ‘estás bien rico’, ‘qué lástima que eres gay’, ‘qué desperdicio’, ‘enséñame el miembro aunque sea en foto’”.
En el mismo expediente, en poder de las autoridades, José N. indica que, ante los hostigamientos sexuales verbales, “empecé a ignorarlas y no darles importancia, sin embargo, las dos mujeres señaladas como agresoras directas, posteriormente empezaron a llamar a más compañeras, a las cuales alentaban a que vieran, tocaran y dijeran cosas al ofendido.

“En reiteradas ocasiones, mayormente posterior a la hora de la comida en comedor general, y aunque algunas de ellas solo veían, pero quien me tocaba todo el cuerpo incluyendo mis partes íntimas fueron las Ana Karen y Graciela”.
El empleado de Murakami trató de poner un alto al acoso sexual, y se quejó ante José Luis O., titular del área de Recursos Humanos de Relaciones laborales, (esposo de Graciela), pero éste no paró las agresiones que sufría José N. Las agresoras, sin embargo, al enterarse de la queja, emprendieron una nueva andanada contra José N., pero ahora con acciones de abuso laboral:
“Comenzaron a realizarme mobbing laboral al retrasar mi trabajo, con comentarios de burlas de la situación de demandar el acoso sexual, se mofaban de mí, ejercían tratos crueles e inhumanos, una carga excesiva de trabajo, me relegaron de mis compañeros, y como consta en los recibos de nómina, me han realizado descuentos quincenales sin fundamento y motivo reflejándose como ‘otras deducciones’… y mis vacaciones aparecen como si las hubiera disfrutado”.
Ante la problemática, José N. pidió asesoría a otros directivos de la planta Murakami en Zacatecas. Ahí se enteró, de la existencia de una línea interna Hot Line, para denunciar abusos en el corporativo de la empresa, directamente hasta la matriz en Japón. Esa línea Hot Line consiste en un correo electrónico de denuncias, donde se envía toda la información. El afectado envió su caso.
Días después, el Corporativo, desde la ciudad Shizuoka, canalizó de regreso el asunto a los directivos de Murakami en Zacatecas, concretamente a José Luis O., el Gerente de Recursos Humanos, para que investigara el caso, en un claro conflicto de interés. Y la investigación interna, nunca se produjo.
Luego de cinco meses de interpuesta la denuncia, la Profedet sigue sin resolver el caso, e incluso, asegura José N., abogados de esa dependencia, le han recomendado, que mejor “interponga directamente una denuncia penal, en la Fiscalía del estado”. Finalmente, presionado, la semana pasada José N. renunció a su trabajo, y ante la noticia, el jefe de Recursos Humanos le respondió: “ah, está bien, sí renuncias, ya se acaba el problema”.
Se agradece a las autoridades mexicanas y la embajada de Japón, la atención al caso
Atte. José N.
La anterior, es una carta abierta que envía José N, debido a la situación que ahí refiere.
















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