La Quemazón
Por: Lucía Fernanda (Lucifer)
Zacatecas, Zac.- Dos de las dependencias más influyentes, y que deberían ser piedra angular de éste y todos los gobiernos, están la de Educación, y la del Campo.
Lamentablemente aquí en Zacatecas, las cosas no son así, y sí por el contrario, son dos de las más corruptas y hasta asquerosas. El acoso sexual, el pago de favores, y acomodos políticos están a la orden del día.
Los titulares de ambas, son íntimos amigos del gobernador Alejandro Tello, quién por cierto ha brillado por su ausencia en los últimos cuatro años.

Tanto Lula de la Rosa en Seduzac, como Gustavo Uribe en Secampo, han resultado ser una decepción para la clase trabajadora. Claro que a ellos los pusieron para defender la nómina secreta, y tapar botes de basura.
Hace años yo misma fui víctima de un acoso laboral en Secampo, en tiempos de campaña de José Antonio Meade. Si alguien se negaba a ir a aplaudir a los eventos, era perseguida y hasta aislada.
Y por el contrario, a las que iban a todos lados en calidad de Coordinadoras Regionales, recibían doble sueldo, bonos, y algunas despistadas recibieron algo más, una criatura.
En Secampo las cosas se compusieron un poco, cuando llegó Gema Mercado, ella puso orden y hasta revisó con lupa la nómina, pese a todo no la dejaron trabajar, y por ello, presentó su renuncia, ahora se dice que puede firmar parte del equipo de trabajo del próximo gobierno.
Las miradas están en ambas Dependencias, todo debido a un funcionario de nombre Octavio Macías, hijo del Maestro Universitario con el mismo nombre. El Papá, hombre intachable y de excelente reputación laboral y humana, no así su hijo.

El tipo en cuestión, tiene plaza laboral en una Secundaria en Tacoaleche, perteneciente al municipio de Guadalupe. Íntimo amigo de los altos mandos priístas.
Hasta hace poco, Macías, despachaba como secretario particular de Gustavo Uribe, quién a su vez luego de fracasar al frente del PRI, fue colocado al frente de Secampo.
Acosador, violento, majadero, y vulgar; todas las atribuciones que debe tener un buen priísta para ocupar un alto cargo. Y dicho por él mismo: esta madre ya acabó, así que yo me regreso a Seduzac.

Recibió al menos 85 mil pesos, y su regreso fue premiado en otro puesto donde le aseguraron 49 mil pesos al mes. Siempre como secretario particular, todo parece indicar que nació para ser doncello.
El hecho que durante su paso por Seduzac, Secampo, y de nuevo por Seduzac, ha demostrado ser el prototipo de está Administración gubernamental. Una total y burda corrupción.
Gente con 20 años de servicio o más, en cada una de las Dependencias, no tiene tantos beneficios, o hasta con base laboral. Claro que tienen la conciencia tranquila, y no tienen que cambiar pañales de una criatura generada en alguna campaña política.
















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