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La corrupción entre dirección general y sindicato del Cobaez, no conoce límites

La corrupción entre dirección general y sindicato del Cobaez, no conoce límites

Por Alejandro Valencia Barrera

Zacatecas, Zac.- Al más puro estilo de aquella película “La Ley de Herodes”, la dirección general y el sindicato del Colegio de Bachilleres hacen de las suyas a cielo abierto. Ahora intentan, al alimón hacerse de un inmueble para seguir haciendo sus enjuagues, orgías, y hasta misas negras.

No conforme con reelegirse hasta el fin de Los tiempos, el secretario general del sindicato del Cobaez, Gerardo García Murillo, se ha autoprestado casi 4 millones de pesos para comprar una desvencijada casa en la Colonia Hidráulica, que hace las veces de bohardilla y sitio clandestino de ascensos.

Con el pretexto de tener algo propio, exigió a los blandengues delegados sindicales, le apoyasen en su unilateral decisión. Si pretexto de recibir apoyos, preferencias, y beneficios; siempre y cuando gane Claudia Anaya la próxima elección.

El préstamo del que se hace mención, sería pagadero a cuatro años, y el dinero obvio, saldrá de los bolsillos de los trabajadores, los cuales no conocen siquiera la casa en cuestión. Esa sólo la conocen los cercanos, sobre todo las cercanas a los altos mandos sindicales.

A muchos Profesores que han manifestado abiertamente su gusto y decisión de votar por David Monreal, candidato de morena al gobierno de Zacatecas, se les negó el pago de bonos y demás beneficios estipulados en el Contrato Colectivo de Trabajo. Y por el contrario, han beneficiado a personal que simpatiza con la causa tricolor.

Carlos Espino, quien por cosas del destino quedará al frente de la Institución, no ha tenido los tamaños suficientes para plantarle cara a la mafia sindical. Lo han sometido y mas, él mismo ha incurrido en actos de corrupción, al premiar el ocre desempeño de sus amigas y amigos muuuy cercanos.

Es un secreto a voces lo que sucede en esa casa que el sindicato intenta comprar: borracheras, desmanes, romances; y más cosas dignas de su calaña. Vecinos del lugar se quejan del volúmen, el olor, y sobre todo la corriente conducta de los dueños del sindicato, toda vez que ya ebrios se orinan en la vía pública.

Para el grueso de los trabajadores del Cobaez, es simplemente “El Castillo de la Pureza” verídica historia con guión de José Emilio Pacheco, y dirigida por Arturo Rmpstein (breviario cultural). Lugar al que no han entrado ni entrarán, por bien de su dignidad.

El mediocre y gris encargado de la dirección general del cobaez, ha hecho poco o nada para frenar los abusos sindicales, bueno, tomando en cuenta que él mismo está sometido a los caprichos de un grupúsculo de soberbias empleadas que se han adueñado de todo, nada se puede hacer.

Para cerrar la Caja de Pandora, pondremos de broche lo prometido a algunos empleados por parte de los altos mandos sindicales y directivos. Quesque el domingo 6 de junio, a eso de las 5 de la tarde, los podrían depositar unos centavos, siempre y cuando intendencia electoral vaya favoreciendo a la priísta.

Que por cierto, va muy abajo en el gusto de la gente. Así que adiós bonos y canongías…

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